Aprendiendo a Colaborar

Publicado el

Manuel Carnise comenta que ser adolescente en una localidad pequeña del interior del país, y soñar con proyectarse, nunca fue una tarea sencilla. Pero con la llegada de John Deere a la ciudad de Las Rosas, se abrieron nuevas posibilidades, como por ejemplo el taller de Liderazgo Deportivo y Facilitación Comunitaria que jóvenes como Manuel aprovecharon al máximo para comenzar una transformación positiva, tanto a nivel personal como colectivo.

Manuel, un devoto practicante de las artes marciales desde pequeño en el club Almafuerte, explica que siempre se interesó por temas de la psicología y cuando se enteró que iban a dar un curso sobre liderazgo le pareció “una oportunidad fenomenal”.


Acerca de la Capacitación en Liderazgo Deportivo y Facilitación Comunitaria

Algunos de los conceptos compartidos durante el Taller de Liderazgo deportivo y Facilitación Comunitaria

Sembrando Futuros llegó a Las Rosas en el mes de marzo con el objetivo de aproximarse a los jóvenes y comenzar junto a ellos un recorrido que les permita ser líderes en sus deportes y facilitadores de proyectos en sus comunidades. Para llegar hasta los jóvenes, nuestro equipo contactó a los clubes locales Kemmis y Almafuerte, y acordó alianzas de colaboración que le permitieron involucrar  a referentes y jóvenes en el Programa.

La capacitación estaba planificada para ser realizada presencialmente en los clubes, pero dada la situación pandémica, nuestro equipo la reconfiguró para transformarla en un taller virtual.

Este taller permite, a través de la herramienta PACE (Metodología de Gestión Comunitaria Participativa de Global Communities), desarrollar e impulsar un proceso participativo, mediante el cual mejorar las habilidades de liderazgo y facilitación. Se trabaja sobre dichas aptitudes analizando a la comunidad de cada club, para priorizar necesidades y luego generar un proyecto que dé respuesta a esas problemáticas, además de buscar y movilizar los recursos que lo hagan posible.


Aunque en formato virtual, Manuel afirma que los responsables han logrado “conectarnos entre todos como equipo”. “Esto es lo que más me interesa: poder llegar a los demás integrantes del grupo, entenderlos, lograr esa cohesión.”

Manuel explica que comprendió, con el pasar de las clases, que la clave para poder avanzar en posibles soluciones de su vida cotidiana estaba en integrarse con el grupo, entenderlos y de allí poder plantear cambios involucrándolos como conjunto. Por eso reconoce abiertamente: “los contenidos de las clases me sirvieron un montonazo para aplicarlos en mi vida diaria”.

Lucila Rocha – Club Kemmis

Así como Manuel, Lucila Rocha, estudiante de Medicina, afirma que la modalidad práctica del taller que invita a pensar los conceptos a modo de ejemplos cotidianos, le permite “ahorrar tiempo y ahorrar errores” en sus quehaceres dentro del Club Kemmis donde colabora.

“Por ahí me pasa de hablar con los otros compañeros y plantearles que algún tema se puede resolver de tal forma, y a lo mejor para otra persona que no recibió todas esas herramientas, se le complica más encontrarle la vuelta o la solución. Yo me doy cuenta que hay muchos conceptos que los aprendí, los incorporé y hoy por hoy ya me salen de manera natural”; relata muy resuelta, Lucila.

“Hay muchas cosas que vimos en el taller que ya las hacíamos, pero las hacíamos como a nosotros nos parecía. Ahora aprendimos a hacerlas bien, y eso se nota en los resultados”; afirma.


EL SUPER PROYECTO DE MANUEL

Manuel se declara fan del taller, a tal punto que considera que “no le cambiaría nada” y se lo nota muy predispuesto a hablar largamente sobre su experiencia en el mismo; pero sin dudas se le nota un brillo especial en sus ojos cuando comienza a hablar de su propio proyecto personal.

“Los contenidos me sirvieron un montonazo ya que en todos los trabajos generalmente soy el que toma la iniciativa entre mi grupo de compañeros, y lo que me han estado enseñando en el muro de ideas y también el de la acción impacto, lo estoy pudiendo aplicar muy bien en un emprendimiento que tengo con unos compañeros”.

El gran proyecto de Manuel es creación de un libro colaborativo de ciencia-ficción entre cinco redactores de entre quince y dieciséis años de edad. Una tarea para nada sencilla según nos cuenta, porque “cuesta mucho mantenerlos motivados, ya que a nuestra edad nos distraemos muy rápido y también nos aburrimos muy rápido”. De sus palabras se desprende que está llevando adelante un claro ejemplo de facilitación.

Nos cuenta que el proyecto “Alium Books” ya lleva más de un año y que están pudiendo llevarlo a cabo gracias a una página web que creó el mismo para poder ir interactuando con los demás involucrados; utilizando muchas de las herramientas aprendidas en el taller.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *