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Un sueño primario que moviliza a una comunidad entera por la inclusión
Published 08/18/2025 by Global Communities Argentina

Cada uno de nuestros proyectos tiene su objetivo inicial, el cual muchas veces termina siendo reelaborado por los actores que participan en el mismo, ya que son las comunidades quienes nos dictan cuáles son sus necesidades. El impacto de las mismas, lo marcan los testimonios y la práxis luego de que el Programa Sembrando Futuros llega a esa institución, colectivo o persona.
El mapeo realizado en el año 2024 en Granadero Baigorria nos puso en el radar de la escuela 6418 “Rosario Vera Peñaloza”, con quienes sentamos las bases para poder trabajar en el año 2025, cuando la institución se encontraba con la posibilidad de elaborar un proyecto. El mismo se dio en el marco de otra propuesta que debía presentar la institución ante el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe.

Nuestra llegada potenció el trabajo de directivos y docentes, quienes lograron expresar claramente una necesidad: en la comunidad educativa había niños que tenían necesidades especiales. Dentro de estas, se destacaban, por ejemplo, la búsqueda de lugares más tranquilos, con menos ruido y con otro ambiente que ayude a lograr atravesar ansiedades y sentimientos nacidos en las neurodivergencias y en la cotidianeidad de todo estudiante de nivel primario. La escuela encontró de esta manera que podía crear un aula tranquila, en donde cualquier niño que necesite un poco de paz, o conectar con otras sensaciones, elementos y didácticas pueda hacerlo en un espacio que sea propio de la escuela. Los alumnos lograron verbalizar esas necesidades en distintas actividades que se realizaron bajo la consigna de pensar: ¿qué es lo que podemos hacer para sentir un mayor bienestar en nuestra escuela?”
– Algún lugar tranquilo para cuando estamos tristes o enojados y no queremos hablar…
– ¿Te acordás seño cuando leímos “Amigos por el viento, y hablamos de estar tristes?”
A veces el foco en un proyecto logra desplegar la escucha en su máxima expresión y la “Vera Peñaloza” ahora tenía su objetivo y una comunidad preparada para diagramar una propuesta que incluya un nuevo espacio con características específicas para convertirse en aula tranquila.
El aporte de Global Communities Argentina llegó de la mano de Nicolás Giampani, nuestro especialista en
territorio, quien generó por un lado el apoyo metodológico y por el otro la ayuda necesaria para que la comunidad educativa pueda construir un proyecto que contenga un objetivo claro y distintas etapas para
llevarlo a cabo.
Con el apoyo de nuestro socio John Deere, este primer paso para crear un aula tranquila ya es una realidad en la institución de Granadero Baigorria, gracias a una hermosa jornada de pintura y puesta en
valor de dicho espacio (y otros también), realizada junto a voluntarios corporativos.






El aula recién pintada y ese “olorcito a nuevo” brindaron el cierre de esa primera etapa sentando las bases para el próximo desafío que incluirá el equipamiento de la misma. Para esto hay un gran listado de materiales específicos como libros, juguetes, texturas, esferas e instrumentos de relajación, hamacas paraguayas, masas sensoriales, equipamiento de audio, materiales para percutir, elementos kinestésicos, muebles de guardado entre otros detalles que se suman al material de insonorización, anticaídas y golpes, aportado gracias al trabajo del subcomité de voluntariado corporativo de John Deere.

En este último tiempo, la escuela realizó una jornada de Te Bingo para recaudar fondos y toda la comunidad respondió al llamado, entendiendo una vez más, la importancia de la existencia de espacios como este en las escuelas, que permitan que cualquier niño pueda tener una experiencia tranquila y segura. Todos necesitamos en algún momento un poco de paz y nada mejor que sea la escuela, quien pueda brindar un espacio para esto.

La Vera Peñaloza partió de un proyecto que movilizó a la comunidad por consignas tan nobles, como fomentar el respeto y la inclusión a través de un espacio seguro adentro de la institución. En tiempos de fomento del individualismo a nivel mundial, la comunidad educativa logró movilizarse por sus niños y contó con el apoyo del Estado y de la alianza entre Global Communities y John Deere en Argentina para poder hacer realidad este espacio, que quizás se convierta en un futuro requisito para cualquier institución educativa.
“El desarrollo no es algo que hacemos para las personas, es algo que hacemos con ellas“